miércoles, 19 de enero de 2005
El gobierno del PSOE ya está negociando con ETA a espaldas de los ciudadanos, y en contra de lo que recomienda el informe de los Servicios Antiterroristas, según reconoce un ministro socialista.
Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, ha admitido, tal vez sin darse cuenta, que el gobierno de ZP ya estaba negociando con la banda asesina ETA, en contra de las recomendaciones de los expertos en lucha antiterrorista , antes de la explosión de la bomba etarra de ayer martes en Getxo. En efecto, en declaraciones a la Cadena SER, Sevilla pidió, según Europa Press textualmente: "Que dejen las armas, que dejen de matar, que abandonen el terrorismo y, a partir de ahí, se puede seguir hablando y negociando".
Si se sigue, es porque ya se había empezado.
Lo que no dice Europa Press, ni nadie, es si el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero informó al Rey y a Rajoy (presidente del Partido Popular) el pasado domingo, en la reunión secreta que tuvieron los tres, de sus negociaciones con los asesinos realizadas a espaldas de los españoles. Tampoco sabemos, en caso de que Rajoy fuera informado de ello, por qué el presidente del PP no se apresuró a comunicar el engaño a sus millones de votantes, siendo un asunto que concierne a todos.
Por último, no se sabe qué está negociando exactamente Zapatero, por qué no lo plantea en el Parlamento para que sepamos cuáles son sus relaciones con los terroristas, y si las condiciones que pide ZP en esa negociación van a favor del interés general o de intereses particulares de su partido o personales de los magnates que lo dirigen en la sombra.
No es tiempo de engaños, de ocultaciones y de mentiras, pero ZP no se ha percatado de ello.
En declaraciones a la cadena SER, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, se ha dirigido a la banda ETA para advertirla de que va "mal" si el atentado de en Guecho es "la posdata" a la carta que remitió al Gobierno. "Con este tipo de ruido –prosiguió el ministro– no vamos a ninguna parte. Que dejen las armas, que dejen de matar, que abandonen el terrorismo y, a partir de ahí, se puede seguir hablando y negociando", añadió.
El titular de Administraciones Públicas avisó a los etarras de que si no abandona las armas, se les acabará viendo a "todos" en la cárcel. Sobre ese supuesto "clima" de optimismo que se estaba viviendo en España, dijo que el Ejecutivo "nunca" ha visto "tan cerca" el final de la violencia.
"Creo que se había abierto una ventana de esperanza –argumentó Sevilla– quizás porque estamos muy hartos, cansados, con demasiado hastío del terrorismo, del acoso, de la falta de libertad y nos agarramos a cualquier clavo ardiendo. Desde ese punto de vista –concluyó–, lo hacemos bien, porque no vamos a perder nunca la esperanza de recuperar la libertad en España y en el País Vasco".
Sobre si el Ejecutivo debería llevar más "en secreto" este tipo de asuntos, Sevilla recalcó que resulta "difícil" cuando al Gobierno le remiten "cartas abiertas con publicidad", como ha hecho últimamente Batasuna y ETA. "El Gobierno lo está manejando con cautela y con la garantía y seguridad de que todos los escenarios están contemplados y que estamos preparados para cualquier eventualidad", apostilló.
Finalmente, dijo que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está "manteniendo la esperanza" y la "posibilidad de mejora" y la "prudencia y firmeza", que es compatible, a su juicio, "con la tranquilidad". "El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con su actitud y sus programas, está reorientando el tablero de la política española hacia un horizonte mejor, en el cual es posible conseguir un mejor encaje territorial para una España más fuerte, en la que la parte no crezca a costa del todo, sino con todas las partes", concluyó.