El Rincon Critico

viernes, 11 de febrero de 2005

El gobierno asedia la Comunidad Valenciana.

La Comunidad Valenciana está viviendo una década de dinamismo que a nadie pasa inadvertida. Casualidades de la vida, coincide con los años en que el PP gobierna en esa comunidad: gobernó con Unión Valenciana de 1995 a 1999, y luego ha obtenido dos mayorías absolutas (1999 y 2003), que le permiten un Ejecutivo que logra la finalización de políticas que requieren un largo recorrido, como es la de empleo.

Yo he podido comprobar día a día esta metamorfosis, pues viví en Valencia de 1994 a 2000, y en Castellón ahora, precisamente en una provincia que tiene pleno empleo desde hace años, ejemplo del protagonismo de la sociedad civil y económica. La Comunidad Valenciana era un bastión del PSOE desde hacía décadas.

Bajo el mandato de Joan Lerma, se notó que el Gobierno olvidaba la Comunidad Valenciana y desde la Generalitat Valenciana no se pugnaba por un trato mejor. Tal vez se pensaba que no podía cambiar de manos políticas la comunidad, que seguiría votando a los socialistas. El PSOE dirigía casi todo su esfuerzo hacia Andalucía.

Este fenómeno y un PP que se renovó de la mano de Zaplana propiciaron la victoria de los populares en las autonómicas y municipales del 95.

Los socialistas saben que la Comunidad Valenciana es clave, y que las autonómicas de 2007 pueden ser un fiel anticipo de lo que suceda en las generales de 2008... si es que no hay elecciones generales anticipadas, que cada vez es más verosímil dado el galimatías político en que se ha metido Zapatero.

Carod-Rovira fue muy claro al pactar con el PSOE la política nacional: derogar el trasvase del Ebro. Pasados unos meses se anunció un trasvase para comarcas de Tarragona ?sin una gota de agua" a Castellón. Se relega el valenciano. Una política de sometimiento, asedio y aniquilación, con la aquiescencia irresponsable del Gobierno.

Pero lo más sorprendente no es el chantaje de Carod, sino la actitud del Gobierno para frenar el crecimiento de esta comunidad, intentando que cale en el electorado que sólo podrán seguir progresando si los socialistas gobiernan aquí otra vez.

Están abandonando a Rita Barberá y su esforzada labor con motivo de la Copa América 2007, por mucho que ZP dijera en Valencia que la apoya "como si yo la hubiera pensado". Están retrasando el AVE, pese a reconocer que es el trazado más rentable. La financiación para ampliar los aeropuertos de Manises y El Altet ha desaparecido. ¿La última? Reducir el trasvase Júcar-Vinalopó, y que la Generalitat financie lo que correspondería financiar al Ejecutivo.

Si el Gobierno continúa así, a Francisco Camps le resultará más fácil seguir gobernando en la Comunidad Valenciana. Ni dinero, ni agua, ni lengua: quieren que se rindan. ¿Jordi Sevilla como alcalde de Valencia? Que ni lo sueñe.
Publicado por usuario_687 @ 18:51 | 0 Comentarios | Enviar

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