miércoles, 16 de febrero de 2005
El Consejo General de la Abogacía Española apoya la participación en el referéndum de la Constitución Europea. Como pago, el Gobierno socialista le ha prometido la aprobación de la ley que limita el acceso a la profesión.
Desde hace meses –antes de que lo hiciese el Gobierno socialista-, los jerarcas de la abogacía están volcados en difundir la Constitución Europea y en promover la participación en el referéndum. El cenit de la campaña se produjo ayer, cuando el propio presidente Rodríguez acudió a un acto organizado por el Consejo General de la Abogacía Española en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el centro de Madrid. Al presidente de los colegios de abogados, el aragonés Carlos Carnicer, se le vio eufórico.
El título de la campaña indica claramente la postura del Consejo: ‘Vota. Es tu derecho’. De esta manera, se pretende influir en la postura de los abogados y de los miles de personas relacionados con ellos. Los representantes de la profesión no parecen admitir que entre los letrados inscritos en los colegios, y cuyas cuotas mantienen las corporaciones, haya gente que considere la abstención una alternativa legítima.
El Consejo de la Abogacía ha gastado un dineral en difundir la necesidad de votar en el referéndum. Por ejemplo, ha editado un millón de ejemplares de un folleto titulado ‘Conocer la Constitución Europea’, ilustrado por 30 humoristas españoles. Muchas de las 49 viñetas inducen sin disimulos a votar sí, como se puede ver en www.cgae.es
También se ha dedicado un número especial de la revista ‘Abogacía española’, editada por el Consejo y distribuida a más de 100.000 juristas, con artículos de Ana Palacio, Pasqual Maragall, Javier Moscoso, Enrique Barón, José María Gil Robles y otros miembros del ‘establishment’. Por supuesto, no hay ningún espacio para el NO.
Sin embargo, el gasto no es un derroche, sino una inversión. En el acto, el presidente Rodríguez declaró que está “muy avanzado” en el Ministerio de Justicia el proyecto de ley que establece unos límites al acceso a la profesión de abogado. Éste es un objetivo de los colegios desde hace años: cerrar la puerta de entrada. Para conseguir la autorización del colegio, el abogado deberá pagar una cuota, por lo general altísima, como hasta ahora, y, además, gastar más tiempo y dinero en hacer un curso de acceso (organizado por las universidades o los colegios) o en ser pasante en un bufete ya establecido.
También Carnicer tiene muy presente que otro presidente del Consejo, el catalán Eugenio Gay Montalvo, fue elegido magistrado del Tribunal Constitucional.